Piazza della Signoria empieza a tomar forma en 1268, año en el que los Guelfi recuperan el poder en Florencia y deciden derribar en seguida las casas de sus rivales, los Ghibellini.
Las torres de los Foraboschi y de los Uberti son las primeras en ser demolidas. Al final de esta operación, las casas derrumbadas serán treinta y seis. Por este motivo, la plaza tiene esta peculiar forma, con los edificios no alineados alrededor. Si bien ya no conserve algunos de sus edificios originales ni su antiguo adoquinado en cerámica, sigue siendo en su conjunto una plaza de incomparable belleza y elegancia.
Piazza della Signoria, corazón político de la ciudad de Florencia desde la Edad Media hasta la actualidad, está dominada por el Palazzo della Signoria o Palazzo Vecchio, del siglo XIV, pero también está rodeada por numerosos edificios importantes, como la Loggia della Signoria, el Palazzo degli Uffizi, el Palazzo Uguccioni y el Palazzo del Tribunale.
El Palacio de Assicurazioni Generali, que se encuentra en el lado oeste de la plaza, data de 1871 y es obra de Landi. La plaza, en la que también se realizaron fiestas públicas y torneos entre los siglos XV y XVI, se enriqueció durante el siglo XVI con numerosas estatuas que la embellecieron y la convirtieron en un verdadero museo al aire libre. La Loggia della Signoria es espléndida, con su grupo de esculturas. Hay que destacar la belleza del Perseo de Cellini y el Rapto de las Sabinas, de Giambologna.
En la plaza se encuentra también la Fuente de Neptuno, de Ammannati. A poca distancia, un disco de mármol recuerda el punto exacto en el que, el 23 de mayo de 1498, fue quemado en la hoguera Girolamo Savonarola.
Junto a la bellísima Piazza de Santa Maria Novella, se encuentra una de las farmacias más antiguas del mundo: la Officina Profumo Farmaceutica di Santa Maria Novella in Firenze, creada por los frailes dominicos alrededor del año 1221. En esta farmacia se preparan pomadas, bálsamos, esencias, licores y muchas otras cosas.
Bajo las casas medievales, salieron a la luz los restos de la Florencia romana, entre ellos un establecimiento termal y un taller para el teñido de las telas. Este hallazgo hizo entender que dicha actividad siempre ha estado arraigada en la historia económica del país, causando la enorme riqueza de Florencia y permitiendo, así, la financiación de todas sus obras de arte.